El cv certificado acorta y simplifica los procesos de selección de directivos

El diario Expansión daba a conocer la semana pasada un informe elaborado por The Risk Advisory Group, compañía especializada en gestión de riesgos. El título del documento “CV Lies 2016”, no dejaba lugar a dudas sobre su objeto de estudio, ni tampoco sobre la sospecha generalizada que venía a demostrar.

 

Hasta un 70% de los 50.000 C.V. (curriculum vitae) analizados por la compañía en el último ejercicio contenían algún tipo de imprecisión o falsedad sobre la experiencia laboral, habilidades o calificaciones de su propietario. 

Es cierto que muchas de esas incorrecciones eran errores comunes y carentes de intencionalidad, pero también lo es el hecho de que un 28% de los currículos contenía mentiras sobre aspectos formativos relevantes o sobre el historial laboral. Y, claro está, estas imprecisiones o exageraciones eran en sí mejoras con respecto a la información real.

 

En Servitalent somos conscientes de esta realidad y, aunque desconocemos la rigurosidad de este estudio o la posibilidad de extrapolar sus datos a nuestro entorno, consideramos que son sintomáticos de las necesidades que presenta el mercado.

 

Como sabéis, hace unos meses pusimos en marcha un servicio de certificación curricular orientado a perfiles directivos. Aunque ya os hemos hablado de las ventajas que presenta, en esta ocasión queremos destacar su función como elemento simplificador de los procesos de selección de personal y garante de la transparencia de los currículos.

 

En muchas ocasiones, directivos que atesoran una larga trayectoria profesional, conocimientos y  destrezas muy valoradas, carecen de fórmulas para hacer destacar su currículum entre las ingentes cantidades que reciben las empresas. Si esto ocurre, podrían ser descartados en los primeros pasos de un proceso de selección y, por tanto, no tendrían la oportunidad de comunicar su propuesta de valor en una entrevista personal.

 

En este sentido, disponer de una certificación curricular garantiza a los posibles empleadores que la información contenida en el C.V. es cierta, ya que ha sido sometida a un proceso de evaluación independiente e imparcial. Esto para las empresas supone un importante ahorro de recursos, ya que suprime la puesta en marcha de mecanismos propios dirigidos a detectar titulaciones o experiencias profesionales falsas, así como  el diseño de pruebas para la medición y comprobación de las habilidades requeridas para el puesto.

 

De este modo, si el perfil del candidato coincide con los requerimientos del cargo al que postula, más de la mitad del proceso de reclutamiento estaría superado. Aspectos como la motivación, la afinidad con el entrevistador o la adecuación a la cultura empresarial, pasarían a ser los factores sobre los que candidato y empleador deberían centrarse.

 

Así, el directivo que ofrezca a las empresas un curriculum vitae certificado, será entonces una opción preferente y destacada en el mercado laboral. Además, obviamente, de contar con el asesoramiento y acompañamiento de profesionales en recolocación de directivos durante todo el proceso de búsqueda o venta de servicios: interim managers o directivos externos a tiempo parcial.