Smart Working: Un paso más allá del Teletrabajo

¿Qué es el Smart Working?

 

El Smart Working no es más que el nuevo método de trabajo que se está implantando de forma progresiva en gran parte de los mercados internacionales gracias a la llegada de las nuevas tecnologías. Estamos hablando de una innovadora forma de empleo basada en las TIC.

 

Podemos decir que, el Smart Working se basa en:

 

1- Conocer ampliamente los objetivos a alcanzar

2- Tener muy en cuenta el tiempo disponible para lograrlos

3- Contar con la tecnología necesaria para estar conectados 

4- Se realiza de forma remota, sin importar el lugar

 

Una idea evolucionada del teletrabajo, en el que se contempla realizar las tareas desde el propio domicilio del profesional. Sin embargo este concepto a día de hoy se estaba quedando obsoleto, ya que es muy habitual ver a personas trabajando desde aeropuertos, aviones, cafeterías, hoteles y cualquier lugar que ofrezca una buena conexión a Internet. Por ello, era necesaria una evolución, y así es como surge el Smart Working.

 

Smart Working y su papel en la empresa

 

Esta forma de trabajar está más relacionada con el concepto de “colaborador habitual” que con el de trabajador en plantilla, aunque ambas opciones son posibles en una organización que adopte esta forma de empleo.

 

Para la empresa, el Smart Working supone una gran revolución con respecto a lo que se conocía hasta ahora. Pensemos que nuestro modelo de trabajo, sobretodo el nacional, está basado en la Revolución Industrial, en donde el presentismo, las grandes cadenas jerárquicas y el exceso de control, son las variantes que predominan.

 

Smart Working en el Mundo vs Smart Working en España

 

Como ejemplo de economía avanzada podemos poner a EEUU, que según sus últimos datos, la política del teletrabajo y flexibilidad laboral, ha aumentado en un 30% con unas previsiones de llegar al 40% en el 2020.

 

Si nos fijamos en Europa, pongamos entonces el caso de Reino Unido e Italia, en los que según recientes estudios publicados por consultoras relevantes de RRHH en esos países, afirman que ya se han producido las primeras iniciativas para crear un marco legal que regule esta forma de empleo para empresas y trabajadores. En concreto en Italia, el 18% de las empresa nacionales de mayor tamaño, ya han puesto en marcha medidas para implantar esta forma de actividad, en áreas como compras o administración.

 

¿Qué ocurre en España?

 

En España seguimos siendo tradicionales a la hora de trabajar y la cultura de la revolución industrial sigue predominando en nuestro sistema, de tal forma que, la aspiración a un puesto de trabajo “fijo” con un horario determinado bajo un nivel jerárquico establecido, es lo que la mayor parte de los trabajadores quiere conseguir.

 

Sin embargo, no debemos menospreciar a las nuevas generaciones, llamadas Millenials y generación X, totalmente tecnológicas y con alta capacidad de adaptación a las nuevas tendencias y tecnologías.

 

Ausencia de Regulación Legal

 

La mayor parte de las empresas nacionales se muestran reticentes a adoptar esta forma de trabajo debido a la ausencia de una ley que lo regule. Sin embargo, todos sabemos que por lo general, las legislaciones suelen ir muy por detrás de la evolución y de las necesidades reales que surgen en los mercados y en las organizaciones. 

 

Por ello, a través de los convenios colectivos y acuerdos de las propias empresas con los trabajadores, se pueden establecer ciertas normas y principios que lo regulen, causando así un precedente.

 

Pensemos que al ser un tipo de trabajo basado en las TIC, si por ejemplo un trabajador de forma remota sufre un accidente laboral, podrá acreditar su posición y hora de actividad gracias a las nuevas tecnologías, porque sus dispositivos de trabajo, habrán estado conectados al sistema de la empresa.

 

Cambio cultural desde la base

 

La base para que un sistema así se establezca, parte de la dirección. Es necesario un cambio de mentalidad de las personas que dirigen la compañía, para ir viralizando esta cultura por todas sus áreas. No sería justo volcar toda la culpa de la no aceptación del Smart Working en España a las empresas, sino que los trabajadores también tienen mucho que ver en esto. La propiedad del puesto de trabajo y seguridad de un lugar físico donde realizarlo, está demasiado arraigado en nuestro país.

 

Ventajas del Smart Working

 

Son muchas las ventajas de esta forma de trabajo tanto para la empresa como para sus empleados:

  • Reducción de costes por trabajador, ya que realizan su trabajo de forma remota y en la mayor parte de los casos independiente.
  • Mayor flexibilidad y conciliación para los colaboradores-empleados
  • Trabajo centrado en objetivos con tiempo determinado de cumplimiento 
  • Mayor productividad y resultados para la empresa y colaboradores
  • Incremento de la libertad personal y horaria.

Estos son solo algunos de los beneficios de implantar el Smart Working en una organización.

 

Desventajas del smart Working

 

Las desventajas están basadas en la desconfianza ante la ausencia de un marco regulador y los miedos de los propios dirigentes ante un cambio. Recordemos que nos encontramos en un país tradicional, donde la salida de la zona de confort no es fácil y la aplicación de refranes como “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer" se aplica de forma habitual.

 

Distracciones laborales, revelación de principios y secretos empresariales por parte de estos trabajadores remotos, la dispersión de los equipos, la falta de jerarquía y control, la baja implicación…etc, son algunos de los motivos que hacen que las empresas no se decidan por esta forma de trabajo.

 

Smart Working: El trabajo por proyectos del futuro

 

Como comentamos con anterioridad, el Smart Working se basa en unos determinados objetivos, que deben ser alcanzados en un periodo de tiempo prefijado, utilizando las nuevas tecnologías.

 

Esto es la definición del trabajo por proyectos incluyendo las TIC.

 

El alquiler de directivos y el Interim Managemenet, ya están formando parte de esas profesiones futuristas en las que los profesionales son su propia empresa y cuentan con sus propios medios y recursos para afrontar el trabajo de forma autónoma.

 

Las últimas tendencias internacionales nos llevan hacia esta dirección y es cuestión de tiempo que se implanten como método habitual de trabajo en cualquier organización, por tanto cuanto más abiertos, receptivos y dispuestos al cambio estemos, más fácil y rápido será nuestra adaptación al Smart Working.

Diana Pardo 

Comunicación Servitalent