Evolución del concepto "Minijob" hacia posiciones directivas: ¿Oportunidad o Amenaza?

Desde hace algunos años, los minijobs se han convertido en una realidad en el mercado de trabajo europeo y aunque existen opiniones para todos los gustos, quizás debamos analizar un poco más la esencia del concepto, definición y finalidad por las que surgen estas nuevas formas de trabajo. Solo así podremos sacar nuestras propias conclusiones y decidir si lo vemos como algo positivo o negativo.

 

El Minijob, como concepto básico, nació en Alemania en el año 2003 con la misión de facilitar el acceso al mercado laboral de todas aquellas mujeres que buscaban unas horas de actividad remunerada fuera de sus hogares y también para aquellos pensionistas que necesitaban complementar su pensión de jubilación. Posteriormente esta forma de empleo se fue trasladando a otros perfiles profesionales.

Características originales del Minijob

 

Los minijobs en su concepción germana, para ser considerados como tal, debían poseer una serie de características determinadas como:

  • Su remuneración no puede superar los 450€ mensuales
  • La jornada laboral no debe sobrepasar las 15 horas semanales
  • Estos contratos no están sujetos a tributación por parte del empleado
  • La empresas pagan una menor cuota a la Seguridad Social

Una vez explicados estos detalles, debemos decir que en Alemania los minijobs no fueron creados con el objetivo de convertirse en una forma de vida, y mucho menos para posiciones directivas, sino como algo complementario a los ingresos familiares, por ejemplo, a un estudiante le servirá para costearse sus gastos durante la época de universidad, a un jubilado para incrementar la cantidad recibida por su pensión, a una madre o padre que se encuentre en pleno cuidado de sus hijos, para complementar los ingresos de la unidad familiar, o incluso también para sumarse a las ayudas estatales que se puedan estar recibiendo ya que ambos son compatibles…etc.

 

Estudiemos ahora su llegada al territorio Nacional

 

¿Cuál es la Percepción del concepto “Minijob” en España?

 

Hasta ahora podemos pensar que la idea germana está bien encaminada para ayudar a todas aquellas personas que se quieren incorporar de forma parcial, temporal o no, al mercado laboral. Pero ¿qué ocurre si trasladamos este concepto a España?¿Y si hablamos de una evolución de concepto hacia posiciones de alta cualificación o directivas?¿Y si realmente puede ser una forma de vida? Pues que aunque encontramos opiniones para todos los gustos, predomina la sensación de precariedad e incluso de desarraigo social en muchos casos..

 

Uno de los motivos principales por lo que ocurre esta negativa y generalizada percepción, es porque en nuestro país la contratación a tiempo parcial y la existencia de varios pagadores, en posiciones cualificadas, no se promueve por parte de ningún estamento político ni empresarial, ni está aceptado por la mayoría de las empresas. Por ejemplo: "Soy Director Financiero a tiempo parcial en 3 empresas"... todavía lo vemos como un pobre infeliz que no ha podido conseguir un trabajo digno, y por parte de las empresas suele ser percibido en muchos casos como alguien poco fiable. No ocurre lo mismo en posiciones de baja cualificación.

 

Otro de los motivos es que hemos incrementado a marchas forzadas nuestros ratios de contratación a tiempo parcial en las empresas, derivada directa de la crisis económica de los últimos años, sin adaptar los sistemas organizativos y de gestión de personas a este tipo de contrataciones, lo cual provoca en muchas ocasiones el mal uso o uso fraudulento de las mismas. Si bien no abunda en contrataciones de alta cualificación, lo poco que hay, en muchas ocasiones, no se corresponde con la realidad de la posición que provoca esta contratación.

 

Desde este punto de vista, se entiende perfectamente la mala prensa que se ha ganado estas contrataciones. 

 

Pero...

 

¿Dónde está entonces el fallo? ¿En el concepto de tiempo parcial en sí, o nuestra cultura nacional?

 

Tenemos que admitir que en en España, por un lado, no existe un control por parte de las Administraciones públicas que evite y sancione los comportamientos anteriormente citados, sin entrar en las carencias organizativas y de planificación de las empresas. Por contra debemos decir que en Alemania, por ejemplo, las inspecciones a la empresa son una constante, y el castigo por incumplimiento contractual es realmente duro.

 

Y por otro lado, el objetivo de la mayor parte de los trabajadores nacionales, y más cuanta más formación académica tienen, sigue siendo la obtención de un trabajo fijo para toda la vida, y lamentamos informar, que por las nuevas pautas que marca el mercado, esta idea está en completo peligro de extinción.

 

Abandonemos entonces el deseo de propiedad exclusiva del puesto de trabajo, solo así podremos evolucionar con la nueva era que nos ha tocado vivir.

 

Nuevos Tiempos: Trabajo por Proyectos o Trabajo a Tiempo Parcial

 

Los nuevos tiempos y la llegada de las nuevas tecnologías marcan necesidades de cambio en los mercados laborales, tanto para las empresas como para los trabajadores, y centrándonos ya en perfiles más cualificados o seniors, es donde surgen nuevas formas de trabajar como, por ejemplo:

 

El Executive part-time, directivos que ocupan posiciones de responsabilidad a tiempo parcial

El Interim Management, directivos que ocupan posiciones de responsabilidad por proyectos de duración determinada

 

En definitiva, el trabajo a tiempo parcial y por proyectos que antes era algo exclusivo de los freelances, predominará ahora de forma generalizada en posiciones directivas, pero no debemos entender esto como algo negativo sino todo lo contrario.

 

Pensemos que en los países del Norte de Europa, el concepto de trabajo a tiempo parcial, no tiene nada que ver con el que tenemos aquí de una relación profesional precaria. Holanda, por ejemplo, fue el primer país que adoptó el Interim Management como excelente salida laboral para perfiles altamente cualificados y curiosamente donde más ha evolucionado este tipo de trabajo. Hoy es una profesión muy reconocida y un modo de vida para muchos directivos.

 

Aspectos Positivos del Trabajo Directivo a tiempo parcial o de duración determinada

 

Acceso al Mercado Laboral

 

Es una excelente forma de acceder al mercado laboral sin la necesidad de firmar contratos inflexibles y rígidos horarios que lo único que hacen es fomentar  el presentismo.

 

Desarrollo Profesional 

 

Cada Proyecto es un reto donde aportar y extraer conclusiones que enriquecerán la carrera de cada trabajador.

 

Compartición de Experiencia y Conocimientos

 

A través del trabajo por proyectos o a tiempo parcial, se van compartiendo la experiencia y conocimientos adquiridos en todas la iniciativas en las que se ha participado.

 

Atractiva Remuneración

 

En contra de lo que se piensa en nuestro país, cuando aceptamos participar en un proyecto o en una prestación de servicios profesionales a tiempo parcial, las remuneraciones suelen ser altamente atractivas ya que van ligadas a la consecución de objetivos concretos. 

 

Trabajo Multitarea

 

Este tipo de trabajos, permiten participar de forma simultánea en varias misiones a la vez. Al menos en aquellos a tiempo parcial.

 

Motivación Contínua

 

El profesional tiene capacidad de decisión acerca de los proyectos que quiere aceptar, ello implica motivación y entusiasmo. Por tanto se evita caer en la rutina laboral, monotonía profesional y el síndrome de boreout (aburrimiento crónico en el trabajo)

 

Conclusión del Minijob “evolucionado”

 

Entendiendo el minijob como en esta última exposición, obviamente ya alejada del concepto alemán, se considera claramente una oportunidad lleva de ventajas tanto para el trabajador, como para la empresa, así como también para los Gobiernos y economía de un país.

 

Una adecuada evolución del concepto “minijob”, es por tanto apto para todos los perfiles y cualificaciones. Puede durar una semana, un año, un fin de semana, dos o tres días por semana o ser una colaboración de jornada reducida. Puede ser concebido como una relación laboral o como una relación de prestación de servicio, si bien es esta última la más habitual.

 

Quizás deberíamos centrarnos más en atacar otras formas de trabajo muy habituales en nuestro país como  “trabajar gratis para hacer CV”, prestar servicios sin contrato, doblar las jornadas laborales sin ninguna regulación ni beneficio…etc.

 

Todo ello, no obstante, no sólo pasa por una evolución cultural para que los trabajos a tiempo parcial sean socialmente aceptados. También es una necesidad nacional que las empresas evolucionen sus modelos organizativos y de gestión del talento, que haberlo, hailo... y mucho.

Diana Pardo

Comunicación Servitalent